El Senado avanza con la reforma del impuesto a las ganancias. El oficialismo lo quiere hacer ley la semana próxima en el recinto

Buenos Aires, marzo 30.- El Senado de la Nación avanza con el tratamiento del proyecto de ley que sube el mínimo no imponible para aplicar el impuesto a las Ganancias, que beneficiará a más de un millón trescientos mil trabajadores y jubilados. Hoy, el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Trabajo y Previsión Social pasó a la firma el dictamen favorable, que el oficialismo quiere convertir en ley la semana próxima en el recinto de la Cámara Alta. Del encuentro realizado de manera virtual, participaron el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, y el secretario de Políticas Tributarias, Roberto Arias.

Al respecto, el presidente del bloque de senadores y senadoras nacionales del Frente de Todos, José Mayans,  respaldó la iniciativa, dijo que el gobierno nacional realizará “un esfuerzo muy importante”, en materia económica a partir de la aplicación de la ley, y afirmó que, desde la filas del oficialismo, hay un convencimiento de que es “urgente la recuperación del salario de los trabajadores”.

“Nosotros creemos que es urgente la recuperación del salario de los trabajadores y este proyecto de ley impacta en forma directa”, sostuvo el formoseño durante el plenario. Aclaró que el gobierno, con la modificación de Ganancias, hará  un esfuerzo significativo porque dejará de percibir en forma directa 48.000 millones de pesos, pero aseguró que ese dinero, de vuelta en el bolsillo de los asalariados,  se volcará al consumo, para generar un ciclo virtuoso de crecimiento de la economía interna. “Hay todo un esfuerzo que se está haciendo para contener una situación que es muy difícil”, amplió Mayans, al contextualizar el panorama económico del país. Y comentó que el gobierno precisa alcanzar una balanza comercial positiva y un déficit fiscal bajo para dar así una señal clara sobre “cómo podemos resolver el tema del endeudamiento público”. “Si no hacemos eso, no hay forma de recuperar el sistema financiero argentino”, opinó.

Destacó, además, que el proyecto tendrá “un impacto en casi un millón trescientos mil o quinientas mil personas”, y aprovechó para recordar cómo recibió el gobierno el presidente Alberto Fernández. “En 2015, en la Argentina había un millón cien mil trabajadores que pagaban Ganancias, y en el gobierno anterior ese número se duplicó. Es decir, se llegó a casi dos millones trescientos mil personas que pasaron a pagar el impuesto”, reseñó el jefe de la bancada oficialista.

“Tampoco hay que olvidarse que nosotros recibimos un gobierno en emergencia plena. Recibimos un país en default y había que recuperarse de todo. El impacto de la devaluación y el tarifazo fue fuerte entre los trabajadores y eso afectó además el consumo”, precisó. Y, si bien reconoció la urgencia de avanzar en materia de la recuperación del empleo, indicó que para ello también es necesario “arreglar la emergencia total que nos dejaron”, así como el “endeudamiento público”, cuya parte con los  acreedores privados ya fue resuelta por la actual administración.

“Todavía resta hacer un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, son 44.000 millones de dólares, para ver cómo la Argentina afrontará ese compromiso”, remarcó.

Advirtió que tampoco se debe olvidar que la fuga de capitales fue de 84.000 millones de dólares, y que, en la última etapa del gobierno de Cambiemos o  Juntos por el Cambio, la referida salida de divisas alcanzó los 46.000 millones de dólares. Encima, en el mismo período, casi se destruyó la capacidad de financiera del Banco Nación, basta recordar que a una sola empresa se le prestó casi el 30 por ciento de la capacidad crediticia de la entidad. “Tampoco hay que olvidar que estamos en pandemia, y que la misma generó un déficit del 6 por ciento en las arcas del estado, que estableció ayudas como el IFE y los ATP, para las empresas”, añadió el legislador peronista.

A su turno, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Caserio, se sorprendió por el tenor del discurso de alguno de los representantes de la oposición parlamentaria. “Hay algún senador que habla como si acá no hubiera gobernado otro partido. Como si todos los problemas existentes fueran  un invento nuestro y no heredados de una pésima gestión anterior”, arrancó.

Tras reseñar que, en 2015, el macrismo recibió el gobierno con alrededor del 10 o el 12 por ciento de trabajadores afectados por ganancias, sostuvo que, en 2019, Macri entregó el país con el 23,2 por ciento de asalariados afectados por e gravamen.  “Justamente estamos haciendo una ley para reparar esa situación”, apuntó el cordobés. “No miran, ni existe una autocrítica sobre cómo dejaron el país, que ahora nosotros tenemos que levantar. Ni miran que, si bien el país podía tener problemas en 2016, no se lo dejamos con el 56 por ciento de inflación y el 40,8 por ciento de pobres, ni miran que encima recibimos un país irresponsablemente endeudado. A lo mejor, los senadores de la ahora oposición piensan que este año podemos pagar 3.500 millones de dólres al Fondo, y, el año que viene, 19.000 y, el siguiente, 21.000”, se despachó al responder algunas críticas sobre la supuesta insuficiencia de la medida en tratamiento.

“Hay que se hacerse cargo de que tuvieron una pésima gestión y de que, si bien la Argentina ya tenía problemas, la terminaron de enterrar”, replicó Caserio, para añadir: “Tuvimos que volver nosotros, como siempre, a desendeudar un país, que ya tenía problemas, y encima agobiados por una deuda que no se puede pagar”.

En ese sentido, reflexionó: “Cuando el presidente o la vicepresidenta dicen que no se le puede pagar al Fondo, algunos parecen asustarse o sorprenderse”, y reclamó seriedad a la oposición.”Sino se dice cualquier cosa y volvemos a ese país de Disneylandia, que el ex presidente está comunicando a cada rato. Parece que él habla desde Londres o desde París, pareciera que no vive en la Argentina”, completó, en alusión a Mauricio Macri.

En otro tramo de su intervención, consideró que “la sanción de esta ley no puede pasar de  la semana que viene”, ante la ansiedad y la necesidad de más de un millón de beneficiarios y, en especial, por el actual contexto.

Al cierre, la vicepresidenta del bloque FdT, Anabel Fernández Sagasti, celebró “el tratamiento de esta ley esperada por los argentinos y argentinas” e indicó que, con ella,  “no sólo estamos contribuyendo a recuperar el salario real de trabajadores y trabajadoras, ya que más un millón doscientos mil van a dejar de pagar ganancias”, sino que además la normativa impactará, en forma indirecta, en la reactivación económica y en “mejorar la calidad de vida” de un amplio sector de la sociedad.

“No estoy de acuerdo en que no estemos contribuyendo a la generación de empleo con esta ley, porque sabemos que la mayoría de los bienes e insumos de la República Argentina se venden en el mercado interno”, explicó la mendocina al rechazar cuestionamientos opositores. Comentó que el cambio normativo implica la recepción, por parte de los beneficiarios, de “un salario más” promedio en el año y afirmó que ese complemento “no irá a la timba financiera, ni se va a fugar”, como ocurrió con el otro proyecto de país entre 2015 y 2019. Por el contrario, estimó que será destinado a cubrir necesidades y mejoras en la calidad de vida.

“Sabemos que el consumo interno, la ampliación del mercado interno, la posibilidad de que más argentinos y argentinas compren los productos que producimos, va a ocasionar un círculo virtuoso que, junto a otras medidas del gobierno nacional, va a dar la posibilidad de generar empleo”, sopesó la senadora por Mendoza.

Por su parte, el presidente de la comisión de Trabajo y Previsión Social, Daniel Lovera, se manifestó “optimista” por el alcance de la ley y por el rumbo encarado por el actual gobierno, ya que -a su entender- “el Congreso sigue trabajando una agenda de ampliación de derechos”.  “Este proyecto hace que muchos trabajadoras y trabajadores, jubilados y jubiladas, dejen de pagar este impuesto, y esto significa más dinero que se vuelca al consumo y a encender la economía”, se entusiasmó el pampeano.

También, aprovechó para responder alguna crítica opositora:“Un senador decía que algo anda mal, y es cierto. El gobierno anterior en campaña decía que los trabajadores no iban a pagar Ganancias, no sólo mintió sino que duplicó la cantidad de trabajadores que pagan ese impuesto”. Pero, aclaró que “hoy, un gobierno peronista está haciendo verdad que un número importante de trabajadores y trabajadoras dejen de pagar ese impuesto”. Al respecto, recordó que en la actualidad un cuarto de los asalariados bajo relación de dependencia cumplen con la obligación, y reveló que, con la reforma, se volverá a los valores históricos del 10 por ciento.

Al inicio de la reunión, el ministro Moroni había sostenido datos similares. Indicó que “la tradición argentina indica que el impuesto a las Ganancias alcanzaba algo así como el 10 por ciento de los trabajadores en actividad” y que, como consecuencia de la falta de re-adecuación de las categorías y del mínimo no imponible, “hoy estamos llegando al 20 por ciento de los trabajadores” que pagan el tributo.

De acuerdo con los datos de noviembre del 2020 suministrados por el funcionario, en la actualidad entre “el 7 y 8 por ciento” de los empleados registrados cobran arriba de los 150.000 pesos mensuales, donde se pone el corte para comenzar a pagar el gravamen. El jefe de la Cartera Laboral consideró que el proyecto es “esperado” y “adecuado”, dado que -su entender- abarca a un universo que “tiene un ingreso mucho más alto que el resto de la población”. “Es bueno que la Argentina vuelva a porcentajes históricos”, aseveró.

El ministro, también, aprovechó para hacer un anunció. Según consignó, un informe sobre ocupación laboral revela que “ya estamos en algunas actividades,

a pesar de la pandemia y a pesar de la situación en que encontramos el gobierno, con algún nivel de empleo por encima del 2019”. “Es decir que nos estamos ocupando, no sólo desde el punto de vista normativo, sino llevando adelante un proyecto de desarrollo integral, que es el único modo de generar empleo”, detalló Moroni, a modo de respuesta a alguna de las consultas recibidas. Y sentenció:”Cualquier otra cosa que se piense, como la modificación de normas o de derechos laborales, como mecanismo de generación de empleo está absolutamente equivocada. El único modo es llevar adelante un modelo de desarrollo productivo como está llevando adelante este gobierno”.