Hospitales desbordados y récord de muertos por covid: “Brasil es una amenaza para la humanidad”

Con los hospitales desbordados y el récord de casi 2 mil muertos diarios por la aparición de la nueva cepa del coronavirus surgida en el Amazonas, Brasil atraviesa su peor momento desde el inicio de la pandemia y los expertos advierten que el país “es una amenaza para la humanidad”.

Brasil batió el martes su cifra de fallecidos por covid-19 en 24 horas, con 1972 decesos oficialmente reportados, sin dar señales de que la pandemia amaine en un país con el sistema hospitalario desbordado y la vacunación avanzando a paso lento.

Desde el inicio de la crisis sanitaria hace un año, Brasil totaliza 268.370 muertos, un balance superado solo por Estados Unidos.

El Ministerio de Salud dio parte además de 70.764 nuevos casos, con un total de 11,1 millones. En los últimos siete días, el promedio es de 1.573 decesos en 24 horas, en aumento constante desde hace dos semanas.

La situación es dramática: de acuerdo con un boletín de la Fundación Fiocruz, 25 de las 27 capitales de estados brasileños tienen más de 80% de ocupación de sus plazas en las unidades de cuidados intensivos.

“Frente a la situación extremadamente crítica de las tasas de ocupación de camas de cuidados intensivos (…), los investigadores refuerzan la necesidad de ampliar y fortalecer medidas de distanciamiento físico, uso de máscaras y lavado de manos”, apuntó Fiocruz.

Son consejos difíciles de generalizar en un país donde el propio presidente, Jair Bolsonaro, desdeña el uso de máscaras y se opone a las medidas de aislamiento social que algunos estados tratan de aplicar, debido a su impacto económico.

“La lucha contra el covid-19 se perdió en 2020 y no hay la menor chance de revertir ese trágico escenario en el primer semestre de 2021”, afirmó Jesem Orellana, epidemiólogo de Fiocruz/Amazonía.

Lo máximo que podemos hacer es esperar el milagro de la vacunación en masa o un cambio radical en la gestión de la pandemia. Hoy Brasil es una amenaza para la humanidad y un laboratorio a cielo abierto, donde la impunidad en la gestión parece ser la regla”, agregó.

El colapso afecta principalmente a los estados del sur, los tres que limitan con las provincias de Misiones y Corrientes, Parana, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, cuya población identificada con el bolsonarismo se negó a adherir masivamente a las cuarentenas pero ahora, con bloqueos de circulación, no puede detener los contagios y la suba en las internaciones.

San Pablo, el estado más afectado del país y el más poblado, con 46 millones de habitantes, tiene en 13 municipios del Gran San Pablo todo su sistema colapsado y en general una ocupación de UTI superior al 80% incluso con la cuarentena iniciada el pasado viernes.

Hoy tendremos probablemente 2.000 muertos en un día. Necesitamos una coordinación nacional. Si el gobierno nacional no asume que lo haga el Congreso”, pidió hoy el exviceministro de Salud de Bolsonaro Joao Gabbardo, actual coordinador del comité de Covid-19 del gobernador paulista, Joao Doria.

La semana pasada, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, urgió al país a adoptar medidas “agresivas” contra la pandemia.

La vacunación avanza muy lento por la falta de dosis.

“Si Brasil no se lo toma en serio, afectará a todos los vecinos y más allá, así que esto no solo trata de Brasil, creo que atañe a toda América Latina”, señaló.

La vacunación, por su lado, avanza muy lentamente: Brasil aplicó la primera dosis a 8,6 millones de personas (4,1% de la población), en tanto que 2,9 millones recibieron la segunda.

Las vacunas usadas son la CoronaVac, del laboratorio chino Sinovac, y la sueco-británica de Astrazeneca/Oxford.

El Ministerio de la Salud afirma estar negociando con otros laboratorios y habría reconocido que “la campaña nacional de vacunación corre riesgo de ser interrumpida por falta de dosis”, según una carta al embajador chino divulgada este martes por el portal de noticias G1.

En la misiva, la cartera pide a la misión china ayudar a negociar con el laboratorio Sinopharm la compra de 30 millones de dosis de su inmunizante.