Los originarios se retiraron del corte, pero otros dos grupos pasaron la Nochebuena en las rutas

El jueves se concretó un nuevo intento por destrabar los cortes de las rutas 11 y 86 que llevan adelante desde hace varios días un grupo de personas que se autoconvocaron a través de las redes sociales para exigir el desbloqueo sanitario de la ciudad de Clorinda, “sin ninguna condición”.

A diferencia del primer día del intento por arribar a un acuerdo para levantar el corte y sus consecuencias, el jueves, en horas de la Nochebuena, un emisario se presentó ante los manifestantes para entregar por escrito el planteo que había explicado conveniente la Dra. Nelly Morínigo sobre la posibilidad de la libre circulación de los clorindenses por el territorio provincial, con un test rápido para detección de coronavirus y sin cuarentena en casos de resultados negativos.

Sin embargo, el planteo fue nuevamente rechazado por un grupo muy radicalizado de manifestantes que se mantiene en la postura del desbloqueo total con libre circulación para los clorindenses sin hisopado previo. Ellos pasaron la Nochebuena y recibieron la Navidad en las rutas y en vigilia.

 

Posturas divididas

 

Las posturas divididas entre los propios manifestantes hizo que, a medida en que transcurrieron los días y se plantearon propuestas de solución, primero un grupo de mujeres se retirara del lugar al considerar “razonable” el test rápido con resultado en cuatro horas en el Hospital Cruz Felipe Arnedo. La protesta se siguió debilitando al retirarse el mismo día jueves el grupo de originarios que acompañaba el corte de ruta.

Con este panorama, los manifestantes resisten la medida con ambos cortes y los habitantes de Clorinda comenzaron a exteriorizar su inquietud y preocupación ante el desabastecimiento de rubros esenciales como el gas en garrafas, producto vital para los hogares de los clorindenses.