“Somos rehenes de unas pocas personas que cortan las rutas y someten a los clorindenses”

 Hoy se cumple una semana del corte de los accesos a Clorinda por las rutas 11 y 86, en demanda del levantamiento del bloqueo sanitario que pesa sobre la segunda ciudad desde hace más de 110 días, al entender el Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19 que su ubicación geográfica y el relacionamiento con Paraguay la torna “sensible” al riesgo del coronavirus por la posibilidad de una circulación comunitaria del virus.

Kilómetros de filas de camiones convergen en el punto de ambos cortes, sometidos a la voluntad de los manifestantes que en ningún momento y durante todos estos días tuvieron un esquema para levantar de manera administrada la restricción de los pasos. “Nos tienen de rehenes a los transportistas, pero también a todos los habitantes de Clorinda”, expresaba un pequeño comerciante al acercarse al cronista de esta Corresponsalía de La Mañana.

Idas y vueltas tuvo los cortes en las rutas, como ser la presencia del intendente Manuel Celauro para arribar a un acuerdo y levantar los cortes, que generaban una alta tensión por la acumulación camiones y vehículos de todo porte en las banquinas, hacia ambos lados de los puntos de piquete sin tener acceso a sanitarios, sin agua, poca posibilidad de acceso a alimentos y bajo amenazas de estar expuestos a los mosquitos y al terrible calor de las primeras jornadas.

Lo planteado por Celauro fue rechazado por los manifestantes en asamblea, aunque con opiniones divididas. Incluso muchos afirmaron que “prevalecía la opinión de los que hablan más fuerte en esos intercambios de posturas”.

 

Desabastecimiento

 

 

 

Pero con el correr de los días y ante reiteradas amenazas de los camioneros de atropellar a los manifestantes, también se fue desnudando otra crítica situación, que es el paulatino desabastecimiento de la segunda ciudad en productos esenciales como el gas en garrafas, al punto que el gerente de la Cooperativa Clorinda que fracciona el combustible domiciliario en su planta, Enrique Alegre, emitió un comunicado para avisar a la población que estaban desabastecidos del producto por la incertidumbre de pretender llegar a Clorinda en esta situación.

Otros sectores también se quejaron por no poder abastecerse, y en el caso del Bº Riacho Negro, a unos 16 km de Clorinda, estaban con sus despensas prácticamente sin lo esencial para las familias, en vísperas de la Nochebuena.

Por su parte, el reconocido despachante de aduanas de la segunda ciudad, de apellido Mendieta, al que se pudo observar y contactar entre los camiones en la zona del corte, consideró como “inhumano” tratar así a los trabajadores del volante, diciendo además que “la metodología de cortar la ruta para cualquier reclamo ya resulta innecesaria a estas alturas porque siempre habrá un sector más castigado, sometido a la incertidumbre de largas esperas en la ruta, prácticamente librados a su suerte. Son 40 y 50 personas que someten en este caso a un corredor vial internacional y a toda Clorinda, sin siquiera recibir la pena que merecen por evitar el derecho a la libre circulación. Cuando ello ocurra, los cortes de ruta serán una modalidad de protesta que inevitablemente se va a desterrar”, reflexionó.

En otro intento por persuadir a los manifestantes para aceptar la propuesta oficial, llegó hasta el corte, durante el mediodía de ayer, la Dra. Nelly Morínigo, quien explicó detalladamente la propuesta: hisopado con resultado en cuatro horas; permiso de circulación por la provincia durante siete días en caso de resultado negativo; atención en el Hospital de Contingencia Evita para los casos positivos, y aislamiento -cuarentena- de contactos estrechos en centros preventivos habilitados en Clorinda, como los hoteles y el Club Argentinos del Norte.

Un grupo de mujeres consideró como “razonable” este planteo y, al ser rechazado por otro, éstas decidieron retirarse del corte dejando este mensaje tajante: “No seguiremos apoyando el corte. Desde Clorinda, las mujeres que nos solidarizamos con la protesta en los cortes de ruta, hoy -por ayer- nos retiramos porque consideramos que se debió aceptar la propuesta del Gobierno”.

 

 

“No podemos seguir apoyando una lucha que ya no atiende exclusivamente la necesidad de desbloqueo y que le roba a los clorindenses esta posibilidad de salir sin hacer cuarentena de 14 días a quienes tienen que hacerse tratamientos médicos o pasar la Navidad con sus familias”.

En este cuadro de situación, un grupo de entre 30 y 40 personas quedaron sobre la ruta 11 y otros menos sobre la 86, para pedir el levantamiento sin condiciones del bloqueo sanitario, es decir, sin hisopados previos ni cuarentena, lo que muchos también cuestionaron ya que el coronavirus es una realidad que golpea a todo el mundo de manera implacable.

En la víspera de la Nochebuena, se esperaba una salida razonable al conflicto “que, todos -manifestantes y personas imposibilitadas de circular por el corte- puedan ceder un poco de sus intereses para llegar a una Navidad en Paz y en familia”, fue la reflexión que retumbó ayer en la ciudad de Clorinda.